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Fiebre del heno: 10 verdades desconocidas y consejos útiles

fiebre del heno

 

La fiebre del heno es una reacción alérgica. Las alergias son los trastornos crónicos más comunes (incluso más frecuentes, por ejemplo, que la hipertensión). El número de personas con alergia sigue aumentando, por lo que podemos hablar de la "epidemia del siglo XXI". 

 

 

 

 

 

La fiebre del heno es una alergia

El riesgo de desarrollar una reacción alérgica como la fiebre del heno depende principalmente de 2 factores: la genética (un factor hereditario) y el ambiente ("la hipótesis de la higiene", como se denomina: las personas que viven en un ambiente más sucio tienen menos posibilidades de desarrollar una reacción alérgica. Por ejemplo, las que viven en el campo, en lugar de en la ciudad).

Si uno de tus padres es alérgico (fiebre del heno, asma, eczema), tienes una probabilidad del 30% a ser alérgico también. Si ambos padres lo son, el riesgo aumenta al 60%.

Los pacientes con fiebre del heno también tienen un mayor riesgo de presentar "reacciones cruzadas". Si eres alérgico al polen de los árboles o de las plantas, también puedes tener reacción tras comer una fruta o verdura específica (los síntomas van desde picazón en la boca e hinchazón de los labios hasta shock anafiláctico). Si eres alérgico al polen de abedul, por ejemplo, también puedes reaccionar después de comer una manzana o una pera.

Tomar medicamentos puede controlar los síntomas de la fiebre del heno, al menos durante el período de ingesta. Por lo tanto, es mejor utilizar un tratamiento de fondo a largo plazo para la fiebre del heno. Los efectos de la medicación suelen desaparecer cuando se interrumpe el tratamiento. Sin embargo, si se usan antihistamínicos orales, la acción antihistamínica dura hasta 7 días después de tomarlos. Así que si un día olvidas tomar tu medicación, no pasa nada. Las personas que tienen fiebre del heno suelen también padecer asma. En este caso, es imprescindible un buen seguimiento y una atención adecuada.

Aquí puedes encontrar 10 verdades desconocidas y consejos útiles acerca de la fiebre del heno:

consejos fiebre del heno

  1. Puede aparecer a cualquier edad. En la mayoría de los casos, aparece entre los 5 y los 45 años de edad.
  2. Si tienes un "resfriado" más largo de lo normal durante los meses de verano, puede que padezcas fiebre del heno.
  3. Recuerda que los filtros mecánicos del aire acondicionado retienen el polen.
  4. Así que, mejor vete de vacaciones al mar o a las montañas, a una altitud (+-1500 m) donde el polen es menos molesto.
  5. Si eres alérgico al látex (profesión médica, peluquería), es posible que experimentes una reacción cruzada a los plátanos.
  6. Si la fiebre del heno causa molestias oculares: las gotas a base de cromoglicatos dan buenos resultados y sus efectos secundarios son raros. El uso de gafas de sol también ayuda a aliviar las molestias (especialmente cuando hace viento).
  7. Puedes vacunarte contra la fiebre del heno, pero sólo bajo supervisión médica y el resultado puede ser fatal.
  8. Trata de no usar un espray o gotas nasales durante mucho tiempo (las llamadas fórmulas descongestionantes): estos productos se vuelven adictivos después de 7 días de uso (esto se llama "rinitis medicamentosa").
  9. Actualmente, existen sitios y aplicaciones que miden de inmediato la cantidad de polen en el ambiente. Puedes utilizarlos para evaluar los síntomas que puedes experimentar en los próximos días. Puedes prevenir estos desagradables efectos cerrando las puertas o tomando tu medicamento a tiempo, por ejemplo. Ejemplos: www.meteo.es, https://weather.com/es-ES/forecast/allergy/l/FRCO0880:1:FR  y la aplicación A.Vogel.
  10. Como resultado del calentamiento global, las plantas producen nuevos alérgenos como la ambrosía, la parietaria, e incluso el polen del olivo, el fresno, la forsitia y el lilo, que pueden provocar reacciones cruzadas.

Kristien