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Los medicamentos durante el embarazo y la lactancia

Una mujer embarazada o lactante debe saber que los medicamentos pueden ser nocivos para el bebé. Además, algunas sustancias naturales, como algunos aceites esenciales o la hierba de San Juan, por ejemplo, también pueden tener un efecto perjudicial en el desarrollo del feto. ¿Cómo saber si un producto es adecuado para una mujer embarazada o lactante?

¿Sabías que el 7% de las mujeres embarazadas toman medicamentos que pueden interferir en el desarrollo saludable de su bebé? Un estudio también ha demostrado que el 4.7% de las mujeres toman ibuprofeno durante el último trimestre del embarazo. Sin embargo, este medicamento puede causar graves malformaciones cardíacas.

Más vale ser prudente

Ten cuidado tanto con los medicamentos orales, como los antiinflamatorios no esteroideos, los laxantes irritantes (bisacodyl) y las sustancias utilizadas localmente, como por ejemplo el gel de diclofenaco, por ejemplo. Por lo tanto, asegúrate siempre de comprobar si los productos son adecuados durante el embarazo y la lactancia. Además de leer atentamente el prospecto, puedes pedir consejo a tu ginecólogo, médico de cabecera o farmacéutico.

En Viata, encontrarás una categoría con los productos útiles y autorizados en caso de embarazo y lactancia y, en las otras categorías, puedes utilizar el filtro "mujer embarazada".

Además de leer atentamente el prospecto, puedes pedir consejo a tu ginecólogo, médico de cabecera o farmacéutico.

¿Cuál es el riesgo?

En las primeras etapas del embarazo existe el riesgo de aborto espontáneo y más adelante, de malformaciones congénitas o trastornos funcionales. Por lo tanto, las consecuencias pueden ser trágicas.

Un área de incertidumbre

Existen diferentes tipos de medicamentos que no están indicados durante el embarazo y la lactancia.

  • Aquellos que han presentado efectos adversos en el embrión, feto o recién nacido y es posible que puedan provocar malformaciones;
  • Aquellos que se sospecha que son dañinos, según las pruebas realizadas con animales o según los efectos secundarios observados;
  • Aquellos para los que no existen datos suficientes para garantizar su seguridad.

Por lo tanto, los medicamentos autorizados durante el embarazo y la lactancia son exclusivamente aquellos que se han utilizado desde hace mucho tiempo y que nunca han causado ninguna alteración.

Como medida de seguridad, las empresas farmacéuticas desaconsejan el consumo de ciertos medicamentos si no tienen suficiente información sobre su seguridad. Entonces es posible que tu médico te recete un medicamento, mientras que el prospecto desaconseja el uso para las mujeres embarazadas o en período de lactancia, por lo que siempre es mejor discutirlo con él.

A veces depende de ciertos factores

Algunos factores pueden influir en la toxicidad del medicamento, como sus propiedades, su modo de administración, el momento en el que se toma durante el embarazo, la dosis, la duración del tratamiento, etc.

Además, el efecto tóxico, también llamado "teratogénico", puede depender de la sensibilidad del embrión o del feto. La nocividad es generalmente el resultado de varios factores, tanto genéticos como externos.

El momento de ingesta durante el embarazo

El progreso del embarazo puede ser decisivo: algunas sustancias no se recomiendan para su uso durante un período específico del embarazo (por ejemplo, el primer o tercer trimestre), mientras que otras no se recomiendan para su uso durante todo el embarazo, o incluso a veces antes de la concepción.

Antes de la concepción

Los efectos de algunos medicamentos permanecen a veces en el organismo durante un largo período de tiempo, por lo tanto, no se recomiendan durante un cierto período de tiempo antes de la concepción, ya que la sustancia podría estar presente durante la fertilización y la implantación. Por lo general, se trata de medicamentos recetados. Este es el caso, por ejemplo, del metotrexato, utilizado en caso de reumatismo o psoriasis, o del topiramato, un tratamiento para la migraña y la epilepsia.

Entre la fertilización y la implantación del embrión

Este período dura aproximadamente 2 semanas (más o menos 28 días después del último período). En caso de exposición a una sustancia nociva en ese momento, el riesgo es, como decimos, «todo o nada». Como durante este período, no hay contacto entre los tejidos de la madre y los del bebé, o bien el embrión se ve afectado y se produce un aborto espontáneo, o bien no se ve afectado y el riesgo de malformación es el mismo que el de otros embriones.

Durante y después de la diferenciación de órganos

Este período sigue al período de implantación. La exposición a una sustancia tóxica puede causar daños, independientemente de la etapa de desarrollo del órgano.

A partir de la décima semana (después de la última menstruación) y hasta el final del embarazo, el riesgo de malformaciones disminuye, pero siempre está presente el riesgo de trastornos funcionales, como, por ejemplo, daños en el sistema nervioso. Complementos alimenticios como Omnibionta por otro lado, pueden tomarse antes, durante y después del embarazo.

La dosis y la duración

Para algunos fármacos, el efecto teratogénico y, por tanto, el riesgo de malformaciones congénitas o trastornos funcionales aumenta en función de la dosis y la duración del tratamiento. Por lo tanto, estos fármacos solo son tóxicos si se sobrepasa cierta dosis.

Lactancia materna

La lactancia materna se ve tan afectada concernida como el embarazo, dado el peligro de ciertos medicamentos. Algunos pueden interrumpir el desarrollo del cerebro o del organismo del recién nacido. En el caso de medicamentos imprescindibles que presentan un riesgo para el bebé, la lactancia materna puede interrumpirse por razones de seguridad.